Judías extrafinas
"Judías de Kenia“

Origen / proveniencia
La judías son una clase de verdura muy importante. Para muchos pueblos las judías, debido a su alto contenido en albúmina, pertenecen a los más importantes proveedores de albúmina. Las judías de Kenia, o las "judías pequeñas de Kenia“ se importan exclusivamente de Kenia.
Descripción:
Las vainas son casi igual de delgadas que las agujas de punto, tienen una sección transversal redonda y no poseen semillas. La judía de Kenia es una planta anual sensible al frío. En cuanto a su valor nutritivo, las judías están altamente valoradas. Contienen albúminas, hidratos de carbono, los minerales potasio, calcio, fósforo, magnesio y oligoelementos. Contenido en vitaminas: provitamina A, vitamina B, vitaminas C y E,
Venta
La fina "judía de Kenia" procedente de Kenia puede cultivarse en este país durante todo el año. Las judías frescas tienen que estar compactas y crujientes. Al doblarla fuertemente la vaina tiene que partirse limpiamente y el lugar de corte tiene que ser verde y jugoso. Las judías permanecen frescas sólo por poco tiempo. Empiezan rápidamente a marchitarse, aparecen manchas y se corrompen. En verano el periodo de conservación alcanza a menudo sólo unas pocas horas; en el cajón de verdura de la nevera como mucho se conservan durante 2 días, en el almacén frigorífico a 7-8° C y a una humedad relativa del aire más alta se conservan hasta 10 días. Bajo 7-8° C ya aparecen los daños causados por el frío. Las judías no se tienen que rociar con agua para mantenerlas frescas. El agua lleva a la "oxidación" de las vainas y a una más rápida putrefacción. Por eso lo ideal sería que, una vez sacadas del almacén frigorífico, se sequen, eventualmente con un ventilador.
Utilización
Las judías no se han de consumir nunca crudas. Contienen el dañino Phasin (albúmina), que puede provocar vómitos, diarrea, graves desarreglos estomacales e intestinales (hasta con posible desenlace mortal). A través de la cocción o la fermentación láctica, pero no por medio del secado, se aniquila la albúmina dañina. Si las judías ya pasadas se dejan en agua fría unos 15 min antes de lavarlas, recuperan un aspecto algo más fresco. Las puntas y los peciolos se cortan antes de la cocción. Las judías de Kenia se pueden rehogar o, según el grosor, cocer unos 7 min en agua salada hirviendo. Para preservar todo su sabor, una vez preparadas, las judías tienen que estar todavía "al dente". Después de la cocción se aclaran brevemente con agua muy fría y así mantiene su color verde.
