Chayote

Origen / proveniencia
Los aztecas utilizaban esta verdura ya mucho antes de la llegada de los conquistadores españoles. Su origen se encuentra en los montes de Brasil, América Central y México. Se cultivan en plantaciones en México, Guatemala, Honduras, Costa Rica, en el Caribe, California, el Norte y Este de la India, en la región costera de Queensland/Australia, Nueva Zelanda, Hawai, Filipinas, el Norte y Oeste de África, el Sur de Francia. Los mercados más importantes para el chayote son Francia, Alemania y Gran Bretaña.
Descripción:
Los chayotes son las frutas de una curcubitácea trepadora hirsuta con sarmientos con longitud de más de 20 - 30 m. En los países de cultivo no se consumen sólo las frutas, sino también se comen los brotes como los espárragos y las hojas como la espinaca. Los fuertes tallos se utilizan para la elaboración de papel, felpudos, sacos y sombreros. A nosotros nos llegan sólo las frutas de 7- 20 cm, y de hasta 1 kg de peso. Se parecen a los pepinos o a una pera alargada. Son lisas o están atravesadas por 5 ó 10 surcos de mayor o menor profundidad, de color blanco, verde amarillento o verde. Tienen una corteza rizada, rugosa, a menudo verrugosa, a veces sembrada con aguijones carnosos blancos y una punta encrespada. La pulpa es compacta, de color blanco marfil o verde oscuro y segrega un jugo pegajoso. En el centro de la fruta hay un único hueso ovalado, plano y claro, de hasta 10 cm de longitud, cuya punta en general sobresale de la fruta. El hueso tiene la propiedad de germinar y precisamente sólo en la planta, no aislado o separado de ella, cuando la fruta todavía no se ha desprendido de la planta. Para poder obtener una nueva planta se puede poner la fruta entera en una maceta. El hueso es comestible y tiene un agradable sabor a nuez. Los componentes del chayote son: 90% agua, hidratos de carbono (almidón), albúmina, potasio, calcio, hierro, provitamina A y vitamina C (aprox. 20mg%). El sabor de la pulpa es bastante neutro, algo dulzón, una mezcla entre pepino y calabacín. Al chayote se le atribuye una acción beneficiosa sobre la hipertensión.
Venta
Las frutas están a nuestra disposición durante todo el año. Se recogen maduras, pero antes de que el hueso crezca y sobresalga de la fruta. Su peso es de unos 200- 450 g.. El periodo de conservación de las frutas es muy bueno, permanecen frescas un largo tiempo y pueden enviarse bien. A 9- 11°C y a una humedad relativa del aire 90 % pueden almacenarse hasta más de 6 semanas. Antes de comerlos se han de dejar reposar un tiempo a temperatura ambiente. Se venden por unidades o por peso.
Utilización
Los chayotes ofrecen muchas posibilidades de empleo. Para el consumo crudo en ensalada se pelan las frutas debido a los pinchos y al jugo pegajoso, se cortan en rodajas, mejor bajo el chorro de agua, se salpimientan un poco y se rocían con un poco de zumo de limón o vinagre aromático (de Jerez o de frambuesas). Generalmente los chayotes se cuecen. Para esto se pelan las frutas, como se ha mencionado y el hueso, según preferencias, se come o se aparta. Las mitades de la fruta necesitan 40- 50 minutos de cocción; cortadas en trozos o rodajas, 15- hasta 20 minutos. Las frutas cocidas pueden prepararse en ensaladas, eventualmente junto con tomates o apio y aderezadas con aliño para ensalada. Sin embargo se prefiere la preparación como verdura caliente, sola o mezclada con otras verduras, rehogadas en mantequilla, como guarnición para platos de carne y pescado. Se sirven con salsa de mantequilla, de nata, de queso o de curry. Más posibilidades de utilización: Chayotes rellenos de carne, pescado, cangrejo o queso y gratinados, como ingrediente en sopas, o condimentados según se prefiera con tomillo, mejorana, albahaca y otras plantas aromáticas. Se recomiendan para compotas, dulces, postres, tartas de frutas y otros pasteles.
