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Mangostán

Origen / proveniencia

Originalmente la fruta proviene de las islas del "Archipiélago malayo“, pero el cultivo del mangostán se ha extendido por todo el este de Asia. Los principales productores son Tailandia, Malasia e Indonesia.

Descripción:

El mangostán es una baya que se forma en un árbol de unos 7-25m de altura, que da las primeras frutas pasados 6 años. Completamente madura, esta fruta tiene una piel gruesa, marrón rojiza hasta violeta púrpura, con un aspecto parecido al cuero, a menudo difícil de abrir. En el interior de la piel se encuentra la pulpa blanca y blanda, dividida en unos 4 - 8 segmentos, y contiene unas 1 – 3 semillas alargadas. El sabor de la pulpa es delicadamente agridulce, pronunciadamente exótico y muy refrescante. Además de un poco de vitamina C, el mangostán contiene entre otros calcio, fósforo y hierro.

Venta

Ya el cultivo del mangostán es algo problemático. Dado que las frutas maduran después de ser recogidas, el mangostán se recoge poco antes de la completa maduración. En condiciones de refrigeración insuficiente la fruta se deteriora relativamente rápido. La pulpa se vuelve marrón, acuosa y es incomestible. La temporada alta para la venta en Europa es desde mayo hasta septiembre y desde noviembre hasta enero El periodo de conservación del mangostán a 13° C y 85 – 90% y a una humedad relativa del aire es de aprox. unas 2 – 4 semanas; y a 5° - 8° C pueden conservarse hasta 7 semanas.

Utilización

Esta fruta se consume principalmente cruda. Para esto se corta la piel dura con un cuchillo, se separa de la pulpa y se rompe. Se tiene que prestar atención a no ingerir ningún fluido procedente de la piel o trozo de esta, ya que son amargos y alteran el sabor. Debido al almacenamiento prolongado, sobre todo en condiciones de refrigeración insuficiente, la fruta pierde rápidamente su exquisito aroma. Además del uso para la preparación de dulces, se recomienda también en la elaboración de salsas para platos de carne, aunque realmente la fruta pierde rápidamente su aroma al calentarla en exceso. La fruta se tiene que pelar con cuidado, ya que el jugo de la piel es muy difícil de quitar de la ropa.