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Higos chumbos

Origen / proveniencia

El higo chumbo es uno de los pocos frutos de cactus de importancia en el comercio internacional. Oriunda inicialmente sólo de México y América tropical, la fruta ha llegado en el siglo 16 en las regiones mediterráneas y hoy está aclimatada en todas las zonas áridas del trópico y subtrópico. Los más importantes países de cultivo son, entre otros: América Central y del Sur, África del Sur y Central, Italia, España y otros países mediterráneos.

Descripción:

Las frutas tienen un peso de 100-200 gramos y un tamaño de 4-10 cm. Tienen forma de huevo, ligeramente aplastada, con montículos verrugosos, de los cuales surgen pinchos. Durante el proceso de maduración el color cambia, según la clase de la fruta, de verde, a amarillo, hasta salmón o marrón oscuro hasta rojo. Algunas clases se quedan verdes hasta cuando están maduras. La pulpa blanda, gelatinosa-jugosa, algo granulada, es de color verde claro, amarillento, naranja o rojo oscuro y contiene 80 hasta más de 300 semillas pequeñas y duras, que no molestan al comerla. El sabor es dulce hasta ligeramente ácido, parecido al de las peras, a veces puede ser insípido, sin embargo muy refrescante. La fruta contiene entre otros entre 7-10% azúcar, potasio, calcio, magnesio y fósforo. Además, también contiene un porcentaje de 23mg% de vitamina C. Al higo chumbo se le atribuye uno de los más eficaces efectos de reducción del nivel del colesterol.

Venta

Igual que con el mango, se ha de tener cuidado con esta fruta de no dañar el tallo. De lo contrario, la fruta se pudre relativamente rápido desde el interior. Una vez recogidos, ya no desarrollan ningunos azúcares adicionales. Si se recoge demasiado temprano, el sabor es desagradable. Para quitar los pinchos de la fruta, después de un corto almacenamiento se cepilla en seco o en húmedo. Se puede conservar durante 2-4 semanas a una temperatura de 5-10° C y a una humedad relativa del aire de 90-95% .

Utilización

Aunque generalmente los grandes pinchos se quitan después de la recogida, en la base de los bastos pinchos quedan a menudo numerosos pinchitos finos con púas que pueden causar picor e inflamación. Por eso las frutas se tienen que manejar con cuidado; es mejor protegerse con guantes de menaje o servilletas. Si las espinas se clavan en la piel, las púas se pueden sacar dejando caer un poco de cera caliente en la zona afectada, la cual se debe enfriar y endurecer. Sólo la pulpa es comestible de la fruta. Se corta la fruta, se vacía con la cucharilla o se pincha con el tenedor. Para ello se corta una rodaja delgada en los dos extremos y la piel restante se separa de la pulpa tirando con la ayuda de un cuchillo. Luego se corta la fruta en rodajas o en trozos. Sabrosas son las macedonias de frutas, los sorbetes, las ensaladas de jamón, de gambas, ave o trucha ahumada hechas con las especies apropiadas.